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​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​ ​​​​De España a Marruecos, con el coche      

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Algeciras, Ceuta, Tetuán, Chaouen, Ouezzane y Tánger. Un viaje inolvidable por carretera en el que el norte de Marruecos despliega todos sus encantos.  Arranca el motor y déjate llevar… desde el barco.​ Viaja en Ferry a Marruecos​ y haz la ruta con tu vehículo.

1. Algeciras​​​     ​

Primer contacto con la bahía ​​​

Acabas de llegar al puerto de Algeciras, insólito paisaje de belleza industrial salpicado de arañas de hierro. A dos pasos aguarda la bahía, y un poco más allá, la promesa del viaje a través del mar. Ceuta y Marruecos esperan a la vuelta de la esquina pero, si has llegado con tiempo, aprovecha para aparcar el coche y hacer una incursión rápida en la ciudad. Sin salir del puerto, podrás dejar el automóvil en el Aparcamiento El Carmen o el Parking Verboom. Cobran 12 y 16 euros por día, respectivamente, aunque es posible estacionar sólo durante unas horas.

El corazón de la ciudad

Acércate a visitar la Plaza Alta de Algeciras, imprescindible para tomar el pulso al centro urbano y situada cerca del puerto. Si se te antoja una comida contundente, puedes acudir dando un paseo a La Carbonería, un asador especializado en carne que te conquistará primero por el olor de las brasas y luego por el estómago. Otros clásicos de la zona son La Tenería o Bitácora, ambos perfectos para tapear o darse un homenaje en condiciones.


2. Ceuta

Algeciras-Ceuta: 30 km

Relax con vistas al mar

El Parador Hotel La Muralla, en pleno centro de Ceuta, tiene fama de ser el mejor de la ciudad y no defraudará a quienes busquen un oasis urbano con un toque oriental. Adosado a las murallas de la ciudad, este cuatro estrellas se encuentra a dos kilómetros del puerto y cuenta con un parking de plazas limitadas. Cuando llegues no te querrás mover de su terraza, con piscina, palmeras y espectaculares vistas al Mediterráneo.​

Kayak a la luz de la luna

Las Murallas Reales de Ceuta son únicas. Y no es un decir. En toda España no existe otro ejemplo de arquitectura militar renacentista con foso navegable, así que hay que aprovecharlo. Ceuta Kayak organiza excursiones nocturnas de una hora por sus aguas durante todo el año. La experiencia de avanzar en piragua por esta fortificación del siglo X cuando está iluminada no tiene precio.


 Hasta que el cuerpo aguante

En Ceuta no sólo hay que hacer la pertinente ruta de tapas durante el día. También hay que descubrir la noche, una de las más animadas de toda la costa atlántica. Además de guiarse por el instinto, conviene darse una vuelta por el Poblado Marinero, donde se concentran muchos de los pubs y discotecas de la ciudad. Si quieres verlo en plena ebullición, déjate caer por aquí el viernes o el sábado.

 

3. Tetuán

Ceuta-Tetuán: 42 km

Dormir en la medina

Alrededor de 60.000 personas viven en la medina de Tetuán, un hermoso laberinto que trepa por la colina y que mantiene intacto tu encanto. Dentro de ella y cerca del ensanche español, se encuentra El Reducto, un fabuloso riad donde pasar la noche, cenar o simplemente saborear un té. El personal es encantador y desde tu terraza se contempla toda la ciudad.

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No apto para diabéticos

Si te tientan los dulces, cuidado con Tetuán. La ciudad ocupa un puesto de honor en el mapa del Marruecos goloso y aquí, dicen con orgullo los lugareños, se elaboran algunos de los mejores dulces del país. Si no quieres caer en la tentación, mantente alejado del sector dulce de la medina: ni se te ocurra acercarte por las pastelerías Dallas, La Glacial y Rasmouni. Sucumbirás seguro.

Escapadas playeras a Martil y El Rincón

Sólo unos pocos kilómetros separan la Ciudad Blanca de la costa, accesible en coche o en taxi en un cuarto de hora. Martil, a 10 kilómetros, y El Rincón, a 12, son las dos opciones más cercanas. Ambas localidades, frecuentadas en verano y muy tranquilas el resto del año, cuentan con buenas playas y paseos marítimos en los que sentarse a tomar un aperitivo o degustar el pescado local.

4. Chaouen​

Tetuán-Chaouen: 65 km

Ibn Battuta, un riad para mochileros

En la hermosa Chaouen, una de las localidades más turísticas de Marruecos, ningún viajero tendrá problemas para encontrar alojamiento. Si no quieres rascarte el bolsillo puedes optar por el Riad Ibn Battuta, una casa árabe con terraza frecuentada por mochileros locales y extranjeros. Si el plan es no renunciar a ningún lujo, las habitaciones de Casa Perleta no te defraudarán.

Cascadas y Puente de Dios

Si uno no tiene suficiente con las animadas cascadas de Ras-el-Maa, situadas junto a las murallas de Chaouen y utilizadas por visitantes y lugareños para darse un chapuzón, los alrededores ofrecen muchas posibilidades para el trekking. El Parque Nacional de Talassemtane, "fuente fría" en bereber, alberga numerosas rutas. Akchour, a 35 kilómetros de Chaouen, es el punto de partida para visitar el famoso Puente de Dios o refrescarse en sus pozas de agua dulce. ​

5. Ouezzane

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Chaouen- Ouezzane: 71 Km.

Motel Rif, una parada en la carretera

Continuando el viaje, llegarás hasta la ciudad de Ouezzane, un importante centro espiritual para sufís y judíos que data de la época romana. Cuatro kilómetros al sur en dirección Fez se encuentra el Motel Rif, un curioso hotel de carretera con piscina y parking que cuenta con su propia granja de abastecimiento.  

En busca de la chilaba perfecta

Aunque Ouezzane no cuenta con muchas infraestructuras turísticas, es el lugar al que hay que acudir si se busca la auténtica chilaba rifeña. Aquí se confeccionan las más famosas de Marruecos, además de alfombras de primera. Para comprobarlo, basta con curiosear los puestos de los artesanos textiles de la medina. Tampoco te vayas de allí sin probar su aceite: es otro de sus productos estrella.​


6. Tánger

Ouezzane- Tánger: 111 Km.

Nord-Pinus Tanger, un capricho frente al mar

El lujo se respira en cada rincón del Nord-Pinus Tanger, un espléndido riad con vistas al mar diseñado para que el tiempo se detenga. Pasar allí la noche implica despertarse en una cama con dosel o desayunar mirando al Estrecho, aunque también puedes acercarte a tomar un aperitivo en su terraza si no eres huésped. Para dejar el coche existen dos zonas de aparcamiento cercanas que están vigiladas las 24 horas del día.  


Madini, mil y una fragancias 

Las perfumerías Madini, con sus estanterías atestadas de frascos de todos los tamaños y colores, son una institución en Tánger. Sus propietarios llevan generaciones dedicándose a reproducir con tino aromas mundialmente famosos y también a desarrollar sus propias creaciones y esencias tradicionales. En la medina los encontrarás en la Rue Sebou. En el ensanche, en el Boulevard Pasteur. Normalmente, hay cola. 

 La Piscine, chapuzón ur​bano

Sofás en la hierba, refrescantes toldos de mimbre y una de las piscinas más grandes de todo Tánger que, por si fuera poco, se confunde con el mar de fondo. Las instalaciones del restaurante La Piscine, abierto todos los días de 11.00 de la mañana a 1.00 de la noche, son capaces de desestresar a cualquiera. Si vas a comer allí, deberás pagar 30 euros. Si te basta con un aperitivo o un chapuzón, 10.​


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